• Plaza de Santa María s/n , 06100 – Olivenza – Badajoz
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Biblioteca municipal

Las primeras noticias que se tienen de la existencia de una biblioteca pública en Olivenza están contenidas en los estatutos del Círculo de las Artes, entidad de carácter recreativo-cultural fundada en el año 1907.

Dos años después, en 1910, el insigne médico D. Miguel Jiménez de Santillana fundó el Liceo de Artesanos, sociedad que llegó a contar también con una variada y rica biblioteca, parte de cuyos fondos se conservan en la actualidad.

En 1919, impulsado por un grupo de oliventinos y con el respaldo económico del Ayuntamiento y la Caja Rural, se creó el Patronato para el Fomento de la Educación y de la Cultura. El Patronato sostuvo, a su vez, el funcionamiento de tres instituciones: la Escuela de Artes y Oficios, las Escuelas Parroquiales del Ave María y el Colegio de Segunda Enseñanza, dotado este último con una pequeña biblioteca que fue ampliada al transformarse el Colegio en Instituto de Bachillerato (1983).

Aunque cumplieron una importante misión, el acceso a estas primeras bibliotecas oliventinas estaba restringido a una determinada clase de personas. Olivenza no tuvo su primera biblioteca pública, entendida ésta como verdadero servicio público al que todos los ciudadanos sin exclusión tienen derecho, hasta 1957, año en el que el Ayuntamiento presidido por D. Antonio Ortiz Cordero decidió promover su apertura.

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Vinculada desde sus comienzos al Centro Provincial Coordinador de Bibliotecas de Badajoz, la Biblioteca Pública Municipal de Olivenza se constituyó principalmente a partir del lote fundacional entregado por la Dirección General de Archivos y Bibliotecas. Este núcleo bibliográfico inicial, con el paso de los años, se fue enriqueciendo mediante compras sucesivas y algunas donaciones, hasta ocupar por completo el espacio que le fue asignado en lo que considera la tradición antigua capilla del palacio municipal, su más noble sala.

Con la convicción de que la Biblioteca Pública es el medio idóneo para garantizar el derecho de los ciudadanos a la información, fundamental en una sociedad democrática, la corporación municipal presidida por D. Ramón Rocha Maqueda en 1989 decidió realizar una apuesta firme en pro de la lectura pública en nuestra ciudad. Para ello se realizaron obras de ampliación y remodelación que afectaron a todas las dependencias municipales. El espacio que ocupaban las viejas instalaciones se destinó a Salón de Plenos, y el que ocupaba el Juzgado, en la misma planta baja, se destinó a una nueva y más espaciosa Biblioteca.

Queriendo honrar la figura y la fidelidad guardada a los libros durante toda una vida de intensa actividad creadora por el oliventino MANUEL PACHECO, el Ayuntamiento decidió otorgar oficialmente su nombre a la nueva biblioteca pública municipal. Fue inaugurada el 11 de mayo de 1990 por el propio poeta. Manuel Pacheco, un hombre sin estudios académicos de ninguna clase, pues abandonó la escuela a los 15 años para trabajar, logró levantar una obra hoy universalmente reconocida gracias a sus más files amigos, los libros, y a su dura experiencia vital.

La década de los 90 fue decisiva para el desarrollo de este pilar de la cultura oliventina. Dotada con mayores recursos económicos, bibliográficos, técnicos y humanos, Biblioteca y Archivo Histórico Municipal – hasta entonces inexistente – cobran nuevo impulso gracias a su primer director. En apenas cinco años, y tras un severo expurgo para su debida actualización, se pasó de los 6.000 volúmenes iniciales a 15.000. Este aumento espectacular fue posible gracias a la constitución del Fondo Portugués, propiciado por la creación en el seno de la propia biblioteca del Centro de Estudios Ibéricos Agostinho da Silva . En 1997 la Biblioteca batió su récord de visitas anuales recibidas (23.627) y préstamos a domicilio (8.710).

Esta situación hizo aconsejable asignar en el año 2000 una nueva sede al Archivo Histórico Municipal y Centro de Estudios Ibéricos en la Plaza de Santa María. El edificio, de nueva planta, fue donado a título personal en solar de su propiedad por el oliventino José Miguel García Píriz, gran benefactor de la institución desde sus responsabilidades como alto ejecutivo de Editorial Planeta.

Pero la división en dos espacios de servicios tan íntimamente unidos con los mismos recursos humanos se demostró en la práctica poco funcional. De ahí que Biblioteca Pública, Archivo Histórico y Centro de Estudios Ibéricos volvieran a agruparse en una nueva sede, la antigua fábrica electro-harinera de Santa Margarita, levantada a principios del siglo XIX en lo que había sido antes el ala norte del Cuartel de Infantería llamado del Pozo, edificio del siglo XVIII.

La nueva sede de la Plaza Santa María, con tres plantas y muy próxima a otro importante centro cultural, el Museo Etnográfico, fue inaugurada por el presidente de la Junta de Extremadura D. Juan Carlos Rodríguez Ibarra el 3 de mayo del año 2002. En su discurso Ibarra reconoció la singularidad de los fondos que alberga la biblioteca oliventina y acogió favorablemente la idea de crear en la localidad un centro de estudios hispano-luso. En el mismo acto se recordó al poeta Manuel Pacheco y se descubrió un busto que preside desde ese día la Sala de Lectura General con los versos

Para leer hay que estar
escribiendo lo que escriben.
Si no lees con una llave
nunca sabrás lo que dicen.

Dos felices donaciones, en el mismo año de apertura de la nueva sede y el 2004, han vuelto sin embargo a dejar también pequeño este nuevo espacio: la del profesor uruguayo Dr. Aníbal Abadía-Aicardi (más de 2.000 vols. sobre historia de América, derecho, literatura, relaciones luso-españolas,etc… ) y la biblioteca-archivo de Manuel Pacheco, comprada por la Junta de Extremadura y depositada en Olivenza, cumpliendo así lo que fue última voluntad del poeta.

Este considerable e imprevisto aumento de sus colecciones (28.000 volúmenes en enero del 2006) hacen que se juzgue ya necesaria la ampliación de sus instalaciones para poder hacer frente a los nuevos retos que plantea la promoción de la lectura pública en el siglo XXI : proliferación de nuevos soportes de información, catalogación automatizada, consultas on line, funcionamiento en red, acceso a Internet, etc.