Paso de la calle Ramón y Cajal

El origen de estos pequeños altares, situados en algunas de las calles de Olivenza, hay que buscarlo en los recorridos del patrono de Olivenza: el Señor de los Pasos, el Domingo de Pasión, nazareno que se venera en Santa Mª Magdalena. Son de las muchas herencias del pasado luso de la ciudad. Se desconoce la antigüedad y autor de estas pequeñas capillas, creyéndose que son posteriores a 1.631.

Exterior: Éste aún conserva la puerta original. Al ser de pequeñas dimensiones y carecer de ornamentación exterior, se confunde con una puerta de casa normal y pasa desapercibido.

Interior: Pequeño altar de paredes encaladas. Al estar cerrado no se puede ver actualmente. Existe el proyecto de sustituir la puerta por reja acristalada y reproducir en su interior, con azulejo historiado, la estación V: “El Cireneo ayuda a Jesús”, que es la correspondiente a este paso.