Baluarte del Príncipe

Es uno de los nueve bastiones que integran la muralla abaluartada, construida en el siglo XVII bajo la dirección del ingeniero jesuita holandés Cosmander, la cual sufrió tres grandes asedios durante la Guerra de Restauración.

Se conserva, con restauraciones, su frente y dos garitas: la del ángulo flanqueado de su frente y la de la espalda izquierda, recuperadas. Falta la escarpa en sus flancos, como se puede ver desde la calle de Santa Engracia, el izquierdo, y desde la Avda. de Badajoz, el derecho.

La última reforma que se ha operado en él ha sido la construcción, vaciando parte de su terraplén, de un Auditorio Municipal y una estación de autobuses frente a su gola. También faltan los lienzos de unión a los baluartes vecinos, aunque se conserva el terraplén y un poco de revestimiento de la escarpa en el que lo une con el baluarte de San Blas, como puede verse desde la explanada del ferial.