Baluarte de San Juan de Dios

Se le denomina así por encontrarse en su interior el convento de San Juan de Dios.

Dicho baluarte presenta un detalle que lo hace diferente de los demás. Efectivamente, sobre su terraplén se construyó un caballero que se conserva bien.

De todas formas, el pormenor más destacable es el convento que alberga en el interior de su terraplén, entre la gola y el eje de las espaldas. Este convento de la Concepción, de monjas Clarisas, quedó subsumido en las construcciones abaluartadas, perdiendo sus tierras y reconvirtiéndose en convento hospital de la orden de San Juan de Dios, más acorde con los tiempos de guerra.

La escarpa, de piedra y cal, se conserva en buen estado tanto en su frente como en los flancos. Los tres ángulos flanqueados, el de la cara y los dos de las espaldas, conservan sendas garitas bien conservadas, parcialmente restauradas.