Baluarte de la Cortadura

Se le denomina también en algún documento como Baluarte número cuatro. Los baluartes cortados presentan en su interior cortaduras como sistema defensivo para detener el avance del enemigo en caso de que el baluarte se llegara a tomar.

Lo más notable en el estado actual de este baluarte es la transformación de su terraplén, vaciado, para la construcción de la plaza de toros, entre 1857 y 1868. En la primera fecha la reina Isabel II concede la autorización por Real Cédula. La segunda fecha corresponde al primer cartel conocido.

Conserva sus dos caras, espaldas y flanco derecho. Sin embargo, los mismos no pueden apreciarse desde el exterior debido a la urbanización de los fosos que, en la cara izquierda incluso se apoyan en la escarpa. El flanco izquierdo, perdido, es ocupado ahora por la calle Manolo Mira. La escarpa de su cara, espalda y flanco derecho está exenta, si bien queda también oculta por edificaciones escolares y de viviendas.